domingo, 24 de febrero de 2013

CAE LA NOCHE SIN QUE NOS HAYAMOS ACOSTUMBRADO A ESTAS REGIONES

Durante mis años escolares puedo decir gracias a las personas que me han apoyado, y al colegio donde crecí llegué a coger gran amor a muchos de los componentes sociales y que hoy hacen parte de mi vida, esto es debido a que logré compartir con grandes personas y además los maestros fueron siempre una parte inspiradora para llegar a comprender y entender muchas de las cosas que durante la vida se van aprendiendo, pero sin embargo me veo ahora y veo que en cierta forma debido sea ya a rebeldía o a falta de interés no aprendí mucho de lo que con los primeros años se aprende fácil, me refiero a por ejemplo a los temas musicales, hoy en día busco incansablemente como lograr aprenderlo pero aveces me detengo y me pregunto: ¿todo lo que aprendí de aprender en realidad es culpa mía  pero también me pregunto: ¿es tal vez culpa de mis padres?, y ahora me doy cuenta que ni de lo uno ni de lo otro, sino que es debido a nuestra sociedad, si la sociedad, esta que se a tratado de conformar a través de millones de años. Como raza llevamos alrededor de un millón de años y con el paso de los siglos se a venido inventando el lenguaje, las artes, las formas de cultivo, los asentamientos urbanos, la domesticación de animales, la rueda, la telas, la sistematización del alfabeto, y que además llegó a levantar imperios, dominar paisajes y expandirse por todo el planeta... ¿es acaso coherente que como civilización nos preguntemos cómo educar la siguiente generación?, pero si desafortunadamente tiene su lógica, ya que, no nos podemos comprar con las culturas anteriores que supieron pasar el conocimiento de sus costumbres y habilidades, pensando siempre en el futuro; en cambio en nuestro tiempo lo que vale es el presente despreciando así el pasado y desconfiando del futuro, ¿teniendo esto, iremos a algún lado?, pues no lo estoy tan seguro porque para poder seguir hacia el futuro es necesario mirar al pasado para lograr recorrer por lo que hemos luchado, en cambio, si seguimos un futuro del cual no nos interesa el pasado, estaremos como en un rumbo perdido en el cual no sabemos a donde vamos.

En el mundo de hoy no importa el conocimiento ni la sabiduría  lo que para esta actualidad da el sentido es la información y es una pena porque el conocimiento es el que nos abre las puertas para lograr interpretar todas las situaciones que sin querer debemos afrontar, en cambio ahora estamos siendo bombardeados continuamente con información y más se demora es aparecer un hecho que en enterarnos, el caso es que ya en estos tiempos lo único que tiene realmente algo valedero es lo que representar un bien económicos y por eso los medios de comunicación tratan de tener obtener cualquier noticia al costo que sea para el simple hecho de alimentar nuestra curiosidad y no realmente el de darnos una información clara y verdadera que quede en la mente de los que se están informando, esto conlleva a que los acontecimientos solo llamen la atención en el momento que suceden, luego se olvidan y pasan al recuerdo de unos pocos y así vuelven los medios con nueva información que llamará la atención en ese instante y caerá en un olvido ya predeterminado para su fin. Ahora estamos con poderes cotidianos encubiertos en todo lo que vemos y leemos en el diario vivir que dominan nuestras emociones, que moldean nuestros gustos y que para rematar tratan de dirigir nuestras opiniones en pro del poder reinante...

En nuestra época reina el olvido, la muerte; da la impresión de una jaula cuando el pájaro se ha ido, ya que no huele sino a naranja podrida y a estiércol... ese es el olor de ésta época... estiércol... en estos tiempos vale más una moda que toda una tradición, un saber cualquiera que un conocimiento profundo, vale más el desarrollo de infraestructura que cuidar la arquitectura tradicional, vale más una idea espontanea que ideas milenarias que han sido pensadas a lo largo de la historia, esa es la realidad, pero no termina aún, para rematar nuestra idea de progreso como civilización nos esta llevando a comer estiércol, estiércol producido en laboratorios donde se pretende mejorar los alimentos, ¿mejorar?, cual mejorar, ¿cómo pretendemos mejorar algo de la noche a la mañana, cuando la naturaleza se ha tardado millones de años?, y si está en ese lugar y en esas condiciones es porque así se necesita para la subsistencia ya no sea la de nosotros sino la de otras especies, en este punto se ve el pedazo de estiércol que somo, sólo pretendemos pensar en notros mismo, nunca pensamos en el bien de un ecosistema o por lo menos en el bien del que esta a mi lado, es tan poco en lo que pensamos en el prójimo que llegamos a desconocerlo así sea por muy cerca que lo tengamos; esta situación nos ha llevado a vivir en un mundo donde el otro no me importa y único que importa soy yo y por eso ahora vivimos en un mundo que después de nuestras narices es prácticamente desconocido.Para lograr contrarrestar esta situación debemos ser humildes y mirar hacia atrás y ver como nuestros antepasados vivían y convivían en una casi que perfecta armonía, donde ellos eran responsables de sus respectivas comunidades y respetaban todo sus conocimientos y sabidurías que habían llegado a ellos gracias a aceres; ahora en este mundo globalizado donde todo esta tan cerca, donde todo esta en todas partes, donde las distancias ya no son tan largas, donde lo que se dice acá se puede escuchar en un parpadear de ojos al otro lado del mundo, no pretendo decir que estos acercamientos son malos, lo realmente malo es olvidar de donde venimos y tratar de borrar de nuestros recuerdos el pasado, los conocimientos, la sabiduría milenaria y llegar a refugiarnos en un mundo agitado, en un mundo donde el refugio de un día largo es asistir a algún espectáculo, en sus mercados sin descanso y hasta en la prisa de la mañana y de la noche con la que van las personas.
Tenemos ahora sofisticados instrumentos y recursos de comunicación entre los individuos, pero no se traduce en una mejora de nuestra comunicación; los utilizamos exclusivamente como juguetes y como herramientas de trabajo, pero no pueden sacarnos de nuestra incomunicación ancestral: porque el desafío de la comunicación no radica en cómo sino en qué comunicamos. Tenemos extraordinarios medios de transporte que nos llevan por el mundo con más eficacia y más seguridad que nunca antes, pero eso no equivale a un mejor conocimiento del mundo. También para conocer se requiere de principios y propósitos.
Si vuelvo a mirar hacia mi pasado, en la actualidad sería muy feliz sabiendo de todo un poco de lo que ahora estoy loco por saber, como es de suelos, ríos, climas, pájaros, árboles y como todo esto se relaciona al yo; haber aprendido el cómo todo esto se tiene tanta relación con migo que es poco imaginable, el entender de que manera me afecta los hechos malos que haga hacia la naturaleza; pero o eso no lo aprendí, pero ahora lucho por aprenderlo, ahí está mi lucha, ahí está mi mirada hacia el pasado, el cual me da la base para poder seguir en un camino que me he venido trazando y en el cual me veo siguiendo, ese camino lleno de conocimiento es el que deseo seguir para así poder mejorarme a mi mismo y poder mejorar mi entorno, porque si quiero cambiar algo primero que todo debo comenzar con migo.

Ponencia inaugural del Foro Nacional de Educación 2012: 
Formar para la Ciudadanía es educar para la Paz.
William Ospina

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